
Ayer se nos ocurrió carretear en las afueras de Santiago (por no decir que pasamos dos peajes y cambiamos de Región). En el camino por Américo Vespucio, un par de publicidades me llamaron la atención. Una era de pinturas de muro, y por toda imagen eligieron a un tipo de chaleco color gris perla, mirando fijamente a la cámara con un par de anteojos de marco verde (!). Poco más allá, una foto de una pareja: ella de pelo ondulado y desordenado, él con un aire al Che, pero en versión pituca.
En Chile, ser (o verse progre) está de moda. Soñamos con el pelo largo y ondulado, desordenadamente perfecto, los anteojos intelectualoides, que sólo se ocupan "de descanso" pequeños y de marco llamativo. Una bufanda arriba de un collar arriba de otro collar y encima un chaleco envolvente cuyas puntas lleguen al suelo. Una falda ancha y botas sin taco. Y de pareja, un tipo de pantalón de tela rayado con un chaleco apretado de cuello en V. Las primeras citas serán en Parque Forestal, nos juraremos amor eterno en la fuente de Neptuno. Cenaremos comida Chilena fusión, compraremos libros usados y nos sentaremos a recitarnos frases. Seré estudiante de carrera humanista a la que miraré con nuevo enfoque. Estaré en contra de todo lo que suene a antiguo y viviré en un lugar separado con mi pareja porque "necesito mi espacio".
Pero la realidad es otra.
Estudiamos carreras que nos "den plata" porque nos da susto depender de Fonasa y vivir con menos comodidades que las que nos dieron nuestros papás. Preferimos vestirnos de negro para no llamar la atención, tenemos la vista perfecta y la bufanda termina enredándose en el cuello amenazando la yugular. Nos gusta el Mc Donalds y preferimos bajar una serie del cable que veremos repetida una y otra vez. El pelo lo tendremos tomado en una cola de caballo. Ponemos el calificativo de "puta" o roteamos con una liviandad asombrosa y no nos sacaremos los jeans que nos levantan la cola y comprimen hasta los talones.
El prototipo progresista es sólo un buen invento publicitario para vendernos una onda que nunca ha existido, una especie de ideal de disfrutar la vida con cara de comercial de Nescafé. Es un eufemismo del porte de una Catedral para una sociedad sin ideales, pero que necesita desesperadamente aparentar uno.
1 dijeron algo más:
Bienvenida a mi mundo!.. yo trabajo en esa shit!.
100% de acuerdo.
Un beso
Tapio
Ps: lo de juntémonos en el forestal corresponde a la segunda mitad de los 90's.. después de eso esta out. Es como ir al Emporio la Rosa.. out!.
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