Era el mismo día en que te internaste por última vez. Fue todo tu curso, tu adorado Gabriel y te prestaron una sala para que lo celebraras. Ese día no usaste peluca, era para muchos la primera vez que te veían con tus mechitas mega cortas. Parecías lista para el verano, flaca y bronceada. Ironía que lo que muchos buscan por estas fechas, haya sido para ti una de las tantas muestras de que tu cuerpo no daba más. Un predictor de que no resistirías el transplante de médula.
Hoy, muchos de esos "por qué" están cerrados. Tenías una especie de condena a muerte desde antes que nacieras... eso lo sabemos ahora.
A veces me pregunto cómo hubiera sido tu vida. Me cuesta imaginarte eligiendo carrera, teniendo pareja o trabajando. Sólo me acuerdo de cómo hablábamos del 2000 y de la edad que tendríamos para ese entonces: 22 y 18.
Pero más me pregunto cuán diferente hubiera sido mi vida. De eso, no añoro más que el hecho que estuvieras.
Y es que, luego de 20 años, te sigo extrañando.
4 dijeron algo más:
Supongo que al final nunca se deja de extrañar...
Yo creo que en alguna medida nunca se deja de extrañar. Sólo se aprende a vivir con ese vacío.
Saludos.
Mientras no los olvidemos, siempre estarán con nosotros. Y creo que con ella debio ser así: te acompañço en tu proceso de convertirte en hermana mayor, celebró contigo tus triunfos académicos, carreteó contigo en ese esperado año 2000, se emocionó hasta las lágrimas en tu matrimonio y te cuida siempre siempre.
Un abrazo
Uno siempre extraña a aquello que quiere y/o que le hace falta.
Un saludo al cielo a la mencionada, y uno a la tierra, a una persona a quien quiero y estimo mucho: a una tremenda amiga. =)
Publicar un comentario