
Imagínense la siguiente situación: Se han preparado toda una semana para el matrimonio de alguien muy querido. Se emocionaron en la ceremonia, bailaron, comieron como chanchos y se sienten en el séptimo cielo. Imaginen que aparece alguien que hable de la frivolidad de la fiesta, de las altas estadísticas de divorcio y hace un brindis por "la ínfima posibilidad que duren". Sigan imaginando: en mi caso, se me viene a la mente un par de curados mandando de patadas en la raja al sujeto y una mirada fija que sólo diga una cosa: "Hijueputa".
Pero en las "redes sociales" (qué ironía eso de "social") es algo de lo más común. Es muy fácil apoyar una causa: no gasta tiempo salvo el de ocio, no gasta plata, no te hace mover el trasero ni te lleva detenido. Y por muchos, se entiende que apoyar una causa significa poner una foto con cara de sesudo y aguar la fiesta a cualquier persona que hable distinto del tema que le obsesiona por sus 15 minutos.
En mensaje, en todos los casos, es más o menos lo siguiente: "¿Como te alegras mientras en algún rincón del mundo alguien la pasa mal? ¿Cómo te preocupas de eso mientras pasa algo (supuestamente) más grave?"
Es tonto suponer que no existe manipulación de información y que temas como el fútbol o celebraciones masivas no son utilizadas para tapar problemas graves. Pero no creo que el ignorar el primer tema o derechamente insultar a la "generalidad" valide precisamente una posición o siquiera la ayude a tener alguna relevancia. Es más bien el efecto contrario, como la idea del aguafiestas del matrimonio: la posibilidad de que se vaya de patada en la raja tanto tú como tu causa de Facebook aumentan. Pero ahí quedan, con cara de incomprendidos, validando su suposición de que todos son unos tontos embaucables mientras ellos son los pensantes con su causa única e impopular, en parte más ignorada frente a la posición de hinchabolas.
En otras palabras, mientras más aguafiestas sea tu mensaje, más invalidas frente al "resto" tu causa, por más justa que sea. De la indiferencia pasará al "¡y ahora, que huevá querís!". Pero eres ya un mártir de la red: perdiste un par de contactos, ganaste un block. Has ganado un pedacito de cielo y conocido el lado oscuro del Timeline. [ironía] ¡Has perdido tanto por tu causa! [/ironía]
Yo por mi parte, trato de mantener el juicio: la causa no tiene la culpa de ser defendida por tontos graves. Y antes de dar el gusto a algún militante de cartón de sentirse incomprendido y atacado, ocupo una herramienta poderosa para no aguarse el día: el botón "ocultar publicaciones de", y listo. Si revisas el muro es bajo tu propio riesgo, y el día que te enteres de lo que pasa en el mundo estarás en la disposición de escucharlo con atención.