
Nunca pensé que iba a volver, al menos al mismo lugar.
Y luego de tres años, pude sacar mi maleta de ropa de Faena. Encontré mis pantalones antiácido, mi respirador, mis antiparras y mis guantes llenos de Moly. Estaba todo con olor a encerrado, pero con un par de planchadas (gracias a mi Rowenta vertical comprado en el llame ya) quedaron listas.Toda la ropa con el logo corporativo, claro está. Es probable que por oficina con suerte use el casco y los bototos, pero qué va.
Pasó tanto tiempo, que parece que hubiera sido una vida ajena. Me recordaron momentos muy amargos, dados por inexperiencia y tozudez. Pero me doy cuenta de cuántas cosas han pasado. y todas son mejores que antes. Nunca esperé volver en las condiciones que vuelvo ahora: ni el cargo, ni que sería en la misma empresa.
Los sueños rotos pueden volver rearmarse en algo mejor. Y se cumplen si hay esfuerzo.
Gracias vida.
PD: Monito que lees esto: vuelvo pronto y llamaré seguido, cómase una pasta oriental y abrace a un gato mientras estoy fuera. Te amo demasiado, mucho de esto te lo debo a tí. Me acordaré de ello cuando cruce el portón de entrada.
1 dijeron algo más:
Que buena Ale!
Suerte en la segunda parte de esta aventura que tanto te gusta
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