La gente es un animal de costumbres. Eso lo sé hace mucho tiempo.
Y me ha sorprendido el último tiempo cómo la gente a mi alrededor se caga la vida o va derechito a arruinársela por las mismas actitudes de siempre. Esas que están plenamente identificadas, que juraron y perjuraron no cometer más, que pasaron por kilos de terapia y de golpeadas de pecho. Da lata que gente luego de 30, 40, 50 años siga haciéndose la vida de cuadritos porque sí. Usando la misma técnica que no ha resultado nunca.
Por lo mismo, la mirada alrededor comienza a cobrar interés cuando comienzo a analizar cuáles son mis errores recurrentes y qué he hecho para mejorarlos. Debo reconocer que a la gran mayoría los he aceptado como una mochila que sé que no se irá de la noche a la mañana, pero que trato de pillar cada día. Con el tiempo, hay supuestos "defectos" que he usado para mi favor. Por ejemplo, el saber que mis reacciones de enojo son una respuesta a un estímulo y que bien expresados no deben matar al vecino. No resulta la mayoria de las veces, pero ya lograré el equilibrio (espero).
Me da pena pensar que algún error cíclico me pueda estar costando caro después, así como me da tristeza ver como muchos cargan con lo mismo que pensaron dejar atrás. Quizás, mi peor error cíclico sea estar constantemente pensando en que todo se va a ir al tacho algún día. El pensar demasiado, y vivir poco, ¿no es el peor error?
0 dijeron algo más:
Publicar un comentario