
La semana de vuelta de vacaciones ha sido todo menos lo que se espera para una llegada tranquila. Directorio, informes para ayer y jornadas que se extendían hasta más allá de las 10 PM me hacián volver sólo esperando un tazón de leche y un lugar para dormir.
Mientras tanto, mi closet parecía arrasado por una bomba nuclear, no había ropa planchada y parecía un felpudo (o más bien me lo sentía, porque soy casi lampiña) con el adicional que me pica todo el cuerpo. La situación era desesperada.
Entonces decidí hacer algo a lo que no estoy acostumbrada: delegar. Le di a la señora que me hace aseo un adicional por ordenarme el closet y volé a un centro para pedir hora de depilación para ayer. ¿Resultado? Llegué a la casa que estaba soplada y mis piernas quedaron suaves en menos de media hora.
Delegar. ¿Viste que si no tienes tiempo, no tienes que hacer todo tu?
1 dijeron algo más:
JAJAJAJAJAJA!
nada que decír... salvo: Bienvenida de vuelta!!!
=)
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